
Ha llegado septiembre, y se hace raro no escuchar la frase de “vuelta a la normalidad”, y entonces, es cuando tú te cuestionas... pero ¿qué es la normalidad?... ¿ mi vida es normal?
Tres meses sin trabajo y el tener que volver a pedir a mi santa madre, (que tiene el don de hacer divisible lo indivisible), un euro para café(*) se me hace muy duro, y más aún, cuando ves que un café no cuesta un euro. ¡Esto sí que no es normal!
El problema viene cuando eres una chica a la que le gusta el taller de chapa y pintura.
Para mi es un horror ver que, cuando me dispongo a salir a la calle y procedo a acicalarme, y por más que aprieto el pequeño (pequeño no, pequeñísimo!!) botecito de maquillaje y no sale más que... ¡AIRE!
O cuando voy a realzar mis comunes labios y desenvaino mi pintalabios, comienzo a decorarlos y…. DIOS! Noto como los bordes del pintalabios ahora tienen función de estropajo.
Si es que… ¡para presumir hay que sufrir! Pero os digo una cosa, mi punto de vista sobre la imagen ha cambiado… ARRIBA LA NATURALIDAD!!
Y… ¿ qué hago con otros artículos que figuran a mi nombre como propiedad? Ya no sabes qué es peor… si darles uso porque gastan o dejarlos quietos aunque gasten… Es una locura!
Sinceramente, esto no lo entiendo por normalidad, y por favor, que jamás llegue a entenderlo.
Quizás haya que ser un poco más comprensibles ante tal situación ¿no?. No quejarnos/me tanto y ver las cosas lo más positivas posible, o lo más… ¿normales? A lo mejor sería bueno empezar a decir que "tengo unas vacaciones como las que no tenía desde hace siglos, ¡como las del colegio!, DE TRES MESES".
O sentirte más joven (aunque no físicamente) porque haces vida de un quinceañero aunque vayas de camino a los 27 y tengas una perspectiva de la responsabilidad bastante distinta.
Quizás, la frase “ vuelta a la normalidad” sólo esté hecha para unos pocos. Para aquellos que llevan haciendo lo mismo durante un larguísimo periodo. Pero que indudablemente, tooodos (y esta señorita se incluye) ante tal situación, se desea ponerla de titular en la mente cuando se tiene unas largas vacaciones de dos semanas.
Infinithy
(*) Entiéndase café como un bien de lujo